
Cómo curar las pastillas de freno correctamente (sin grietas)
Curar las pastillas de freno requiere un equilibrio delicado. Es necesario elevar la temperatura de manera adecuada para eliminar la humedad y permitir que las resinas se unan entre sí, todo sin dañar la integridad estructural del material.
El problema es que, si se hace todo demasiado rápido o si la calentamiento no es uniforme, la parte exterior de la pastilla se endurece, mientras que su interior sigue intentando “respirar”. Esos gases quedan atrapados en el interior de la pastilla. El resultado son agujeros internos y grietas en la superficie. Es un desastre.
Por qué usamos el calor infrarrojo
Para solucionar esto, utilizamos calentamiento por ondas infrarrojas de corta longitud. Piénselo de esta manera: un horno convencional simplemente calienta el aire, y ese aire a su vez calienta la pastilla. El calor infrarrojo es diferente: penetra directamente en el centro del material. Al ajustar la potencia y la distancia de los elementos de calentamiento, podemos mantener una diferencia de temperatura mínima entre la superficie y el centro del material.
Si esa diferencia es demasiado grande, el material se contrae a diferentes velocidades. Y eso es exactamente cuando aparecen las grietas.
Los elementos adecuados para este propósito
No se puede usar cualquier tipo de calentador. Se necesitan elementos con alta densidad de potencia que reaccionen rápidamente. Generalmente, utilizamos elementos revestidos de cuarzo, ya que pueden cambiar rápidamente de temperatura.
Pero el equipo solo es la mitad de la solución. También es necesario conectar estos elementos a un sistema controlado por PID. Si se utiliza un controlador básico de encendido/apagado, se producirá un aumento excesivo de temperatura antes de que este se estabilice.
Otra cosa importante: hay que tener cuidado con el tamaño de los elementos de calentamiento. Si son demasiado grandes para el horno, se crearán zonas sobrecalientes. Hay que encontrar el equilibrio perfecto entre la longitud de los elementos, su potencia y la velocidad de movimiento del transportador, para asegurar que cada pastilla reciba un calentamiento uniforme.
Las compensaciones necesarias
El calor infrarrojo de alta potencia es ideal para cumplir con los objetivos de producción rápidos que exigen los jefes, pero también representa una gran carga para los paneles eléctricos. Asegúrate de que tus cables y contactores puedan soportar la carga máxima, de lo contrario estarás cambiando un problema de calor por otro.
Y ten cuidado con la configuración. El calor infrarrojo de corta longitud es poderoso, pero requiere precisión. Si el soporte del elemento de calentamiento se mueve unos pocos centímetros, la temperatura en la superficie podría aumentar tanto que se dañen las resinas sensibles. La precisión es clave aquí.