
Resolviendo los problemas relacionados con el termomoldeo en la industria automotriz
Hablemos de esa parte del trabajo que nos hace perder los nervios: dar forma a los componentes interiores de los automóviles, evitando ese problema frustrante del “rebote” del material, que arruina todo el proceso de producción.
Hemos diseñado nuestros calentadores infrarrojos con un propósito específico: evitar que esto suceda. Cuando se trata de dar forma a componentes tan complejos como los paneles de las puertas o las superficies de los salpicaderos, el calor desigual genera tensiones internas. Esas tensiones son las que causan que el componente se deforme inmediatamente después de que la herramienta lo forme.
Nuestros calentadores utilizan un sistema de control por zonas para lograr una temperatura precisa en cada área del material. El resultado es que no hay más tensiones, y el componente mantiene sus dimensiones estables.
La fuerza detrás del calor
Nuestros calentadores no solo calientan los materiales, sino que también proporcionan un calor intenso mediante radiación infrarroja de alta intensidad.
Contamos con una entrada eléctrica de 400V, lo que permite transmitir una gran cantidad de energía a través de un tubo compacto. Eso nos permite obtener la densidad de calor necesaria para acelerar los tiempos de procesamiento.
No se trata de un calor generalizado, sino de un pulso térmico dirigido que penetra directamente en el material.
El tubo tiene 300 mm de longitud, y su potencia está ajustada precisamente para adaptarse a las dimensiones de las cavidades de los moldes utilizados en la industria automotriz. Así, puedes elegir un calentador que se adapte perfectamente a tus herramientas, sin necesidad de rediseñar la prensa.
Diseñados para resistir las condiciones extremas del taller
Utilizamos tubos de cuarzo con un elemento halógeno especial dentro, además de un revestimiento resistente capaz de soportar temperaturas extremas. Esta estructura permite que los calentadores resistan los impactos durante el arranque y apagado de la máquina, sin romperse.
El conector R7s es el estándar por una razón: asegura que el tubo permanezca en su lugar y transmita la corriente sin aflojarse, incluso cuando la máquina vibra.
Además, el bloque de terminales SK15 ofrece un punto de conexión fiable y fácil de utilizar. Estos calentadores son muy resistentes; están diseñados para soportar altas cargas y aún así funcionar correctamente como repuestos.
El compromiso que puedes aceptar
En el taller, el calentamiento por infrarrojos permite controlar la temperatura en toda la superficie del componente. Ya no hay bordes sobrecalentados ni puntos fríos. Así, se eliminan las tensiones y el componente mantiene su forma plana.
El compromiso es la densidad de calor. Un tubo de 400V y 2500W genera mucha energía, por lo que el sistema de refrigeración de la máquina debe estar a la altura para manejar ese calor adicional.
Pero cuando el sistema está bien equilibrado, se logran tolerancias consistentes y se reducen significativamente las piezas defectuosas. Esa consistencia hace que el trabajo sea mucho más sencillo.