
Detenga la variabilidad de temperatura: Obtenga un curado adecuado de las pastillas de freno
En la producción de pastillas de freno, la variabilidad de temperatura es un verdadero problema. Si los módulos infrarrojos comienzan a funcionar mal, se obtiene un curado desigual y se acaba con un montón de piezas defectuosas. Es algo frustrante y costoso.
Por eso, construimos módulos calefactores de cuarzo diseñados para funcionar de forma continuada durante 24 horas seguidas. De esta manera, la energía no disminuye ni la temperatura varía.
Mantener una temperatura constante
La mayoría de las lámparas estándar no están diseñadas para soportar la carga constante que ejercen las pastillas de freno. Se queman o dejan de funcionar debido a la presión excesiva.
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para mantener estable el ciclo halógeno. Esto evita que el tungsteno se evapore demasiado rápido, lo que significa que se obtiene la misma potencia desde un extremo al otro del tubo. Sin puntos fríos. Sin sorpresas.
Además, adaptamos la tensión a la que ya funciona su planta: generalmente 230V o 400V. Esto permite mantener un consumo de corriente bajo y evita que los cables se sobrecalienten.
Diseñados para el entorno industrial
Estos no son los tipos de bombillas que se compran en las tiendas de herramientas. Utilizamos conectores resistentes, ya que el calor intenso puede oxidar los contactos eléctricos. Cuando esto ocurre, se produce intermitencia en la alimentación eléctrica, y todo deja de funcionar. Hemos resuelto este problema con cables reforzados y sellos industriales que mantienen el gas halógeno en su lugar.
También recubrimos los tubos con un material especial. Esto permite que el calor se distribuya uniformemente en el material compuesto, en lugar de quedar concentrado solo en la superficie.
Funcionando perfectamente en su taller
Puede instalar estos dispositivos directamente en sus líneas de producción existentes. Pero tenga en cuenta que los calentadores de cuarzo de alta densidad generan mucha presión sobre los reflectores. Si los reflectores están sucios o dañados, desperdiciará hasta el 30% del calor producido. Es una pérdida innecesaria. Manténgalos limpios si desea una estabilidad óptima.
Y no olvide los ventiladores de refrigeración. Asegúrese de que sean lo suficientemente potentes para manejar el calor generado, de lo contrario, corre el riesgo de dañar los conectores prematuramente.