
Deje de perder espacio en hornos lentos para el recubrimiento de pastillas de freno
Si todavía utiliza un horno de convección convencional para el recubrimiento de las pastillas de freno, ya sabe cómo funciona: se calienta una gran cantidad de aire, con la esperanza de que eso sea suficiente para lograr el objetivo deseado. Pero es un proceso lento. Y, honestamente, la mayor parte del calor se desperdicia en el suelo de la fábrica, en lugar de llegar realmente a las piezas que se están tratando.
Hemos encontrado una forma mejor. Al reemplazar esas líneas largas y lentas por túneles de ondas infrarrojas de corta longitud, puede procesar más piezas y así recuperar una gran cantidad de espacio en su planta.
Cómo funciona realmente
Lo bueno de las ondas infrarrojas de corta longitud es que no esperan. En lugar de calentar solo la superficie y esperar a que el calor penetre gradualmente, estas ondas llegan directamente al material a tratar. Esto permite que la reacción química comience casi de inmediato. Se obtiene el mismo resultado en términos de durabilidad, pero en mucho menos tiempo.
Recuperando su espacio
Aquí es donde las cosas se vuelven interesantes. Si actualmente cuenta con una línea de convección de 20 metros, está perdiendo mucho espacio útil. Con un sistema de ondas infrarrojas, puede obtener el mismo resultado en solo 5 a 8 metros. Eso significa que puede utilizar ese espacio para otras etapas del proceso de fabricación.
Además, utilizamos elementos de cuarzo de alta densidad. Estos alcanzan la temperatura deseada casi al instante en que se activa el dispositivo. Ya no hay necesidad de esperar a que los sistemas de calefacción tradicionales se calienten antes de poder comenzar a trabajar.
Los desafíos y cómo solucionarlos
Bueno, no todo es magia. Cuando se aplica tanta energía térmica a una pieza, hay que tener cuidado. Si se hace de manera excesiva, la capa superior de la pieza se secará demasiado rápido, lo que causará que los disolventes restantes queden atrapados debajo. Eso no es ideal. Para evitarlo, ajustamos la intensidad de la luz. Por lo general, comenzamos con una intensidad menor en la entrada y aumentamos gradualmente la potencia hacia el centro. De esta manera, el recubrimiento se realiza de manera uniforme.
Un último consejo: asegúrese de que su cinta transportadora sea resistente. La radiación infrarroja es muy intensa, y no quiere que su cinta se dañe después de unas semanas de uso intenso.